El Helado en invierno

Bueno, pues ya tenemos el invierno prácticamente a la vuelta de la esquina. Llega el frío, las bufandas, los gorros, las lluvias y todas esas cosas típicas de la época. De repente, como por arte de magia, la gente deja de comer helado.

La mente es muy poderosa y relaciona directamente el frío con otras cosas. Café caliente, chocolate caliente, etc… Porque tenemos frío y buscamos paliar la sensación de alguna forma. Pero lo cierto es que consumir helados, buenos helados, en invierno tiene muchas más ventajas de las que imaginas.

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Desmontando mitos

Alguno pensará, mira como se preocupan en la Asociación de Heladeros porque no comemos helados en invierno. Que te vamos a decir nosotros ¿verdad? No solo lo decimos nosotros. Jordi Roca lo dijo ya en su momento. Se debería comer helado durante todo el año. Sigue, sigue leyendo…

  • Reconstituyente natural tras una sesión de deporte: Venimos del gimnasio después de hacer unos «ciclos sanos». Un buena ración de helado te proporciona el glucógeno perdido y te recarga la energía perdida durante el ejercicio. Las proteínas además ayudarán a tus músculos a recuperarse del desgaste físico.
  • Bueno para la garganta: ¿Algo frío en invierno no puede ser bueno? Nada más lejos de la realidad. Si te duele la garganta o tienes molestias al tragar, algo típico del invierno en el que somos más propensos a gripes y catarros, un buen helado ayudará. Bajará la inflamación y cicatriza en caso de que haya herida. Hay muchos médicos que lo recomiendan cuando se tiene anginas. Acostumbrar al cuerpo al frío hará que disminuyan las posibilidades de acatarrarse.
  • Fortalece tus huesos: La mayoría de los helados están hechos con una base de leche. Por lo tanto los helados aportan una cantidad de calcio interesante.
  • Altamente Nutritivos: Los helados contienen fibra, lípidos, proteína, minerales y aminoácidos. También son una importante fuente de vitamina B.
  • Reducen el estrés: Es comer helado y de repente nos encontramos mejor. No es magia. Tiene que ver con que muchos de sus componentes, como el chocolate o los azúcares, producen endorfinas. Las denominadas hormonas del placer.

 

Conclusiones

¿Te hemos convencido ya? Es por todas estas cosas que decimos que comer helados cuando hace frío no es nada malo. No supone ningún problema, es incluso bueno para nuestra salud en todos los sentidos. Siempre que sea un buen helado artesano, ¿verdad?

¿Te apetece?

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